Home > Nacionales > 67.000 FOTOS Y 3 MESES

67.000 FOTOS Y 3 MESES

No se confundan, este título no corresponde a una saga numérica que comenzó con aquella obra titulada “Diez Años y Veinte Días”, surgida de la pluma del Gross Admiral Karl Doenitz, la única coincidencia que tienen es que ambas se refieren a hechos que corresponden a dos Armadas, pero los hechos son completamente distintos, en una son heroicos y en la otra son lamentables, vergonzosos y no es desmesura tildarlos también de criminales.

Tampoco 67.000 fotos y 3 meses salió de pluma alguna sino de la estulticia, impericia y quizás de adjetivos descalificativos mucho más graves, del Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Mauricio Macri, su ministro de Defensa, Oscar Aguad y también de jueces que ya la servilleta les queda corta, ahora son de mantel.

Han pasado tres meses de aquel día, que “casualmente” era el último de la hasta ese momento infructuosa búsqueda (cabe consignar que la destrucción de Argentina es un cúmulo de “casualidades”), del submarino ARA San Juan y tras su hallazgo se tomaron 67.000 fotografías del buque, de las que hasta el momento no se ha informado nada, ni siquiera si salió fuera de foco u oscura, una sola de ellas.

Ni la prensa canalla ni la partidocracia opositora, tan infame como la oficialista, han dicho una sola palabra de este despropósito. A la Armada no se le puede reprochar su silencio porque está muy claro que hace mucho tiempo que no tenemos Armada. Solo se sabe que existen unos uniformados que, como en una tabernaria gresca, se lanzan imputaciones sórdidas los unos a los otros. No es esta la época de los “puñales dorados” de los que nos hablaba aquel romance, sino la de los “cuchillos cachicuernos”, y ante el poder nadie le toma “juras” sino que todos asienten y se doblegan. Aquello fue Santa Gadea de Burgos y esta es la triste realidad argentina, tiempos de “villanos que no hidalgos”.

Y los argentinos tenemos el derecho y algo más importante, el deber, de preguntarnos: ¿Qué pasó con esos miles de fotos? ¿Existieron realmente? ¿Las están retocando? ¿Qué se oculta? ¿Se evidencia en ellas que nuestro buque fue hundido por un artefacto explosivo lanzado por nuestro enemigo histórico y permanente, Gran Bretaña? ¿La búsqueda fue una farsa y una costosa estafa a la vez? ¿La verdad sobre el ARA San Juan nunca se sabrá? ¿Quiénes son los operadores de la cortina de silencio?

Pasa el tiempo, la impunidad impera y la ofensa crece.

“La maldad insolente” se burla de los argentinos de bien. Y continuando con el gran pintor, cada día más diestro y acertado, de la desgracia argentina, hoy más que nunca seguimos viviendo “revolcaos en un merengue y en un mismo lodo, todos manoseaos”.

Triste destino el de los argentinos.

Pero tiene remedio eficaz, solo si se lo administra en abultadas e impiadosas dosis. ¿Su nombre? Escarmiento Nacional ¡Urgente!

Fernando José Ares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.